
Dios hace a Adán
Después de hacer los cielos y la tierra, Dios formó a un hombre del polvo de la tierra. Luego Dios sopló en él aliento de vida, y el hombre se convirtió en un ser vivo. Se llamaba Adán. De todo lo que Dios había hecho, Adán fue creado para conocer a Dios y caminar con él.








